Ser optimista al valorar las propias capacidades tiene sus ventajas: aumenta la probabilidad de que intentemos probar cosas nuevas. Eso explica el hecho de que los novatos hagan grandes cosas: las hacen sin darse cuenta de los riesgos o las dificultades que entraña su objetivo.

 

Steve Wozniak, cofundador de Apple Computer junto con Steve Jobs, fabricó la primera computadora personal del mundo. Y esto es lo que cuenta de su experiencia: “Nunca había hecho nada igual, nunca había fabricado una computadora, nunca había creado una empresa, no tenía idea de lo que estaba haciendo. Pero me propuse hacerlo, y lo hice”. Wozniak no sabía lo que estaba haciendo, pero pensó que podía hacerlo, y lo hizo.

 

Según David Dunning y Justin Kruger de la Universidad de Cornell, la famosa frase de Charles Darwin, “La ignorancia suele engendrar mayor confianza que el conocimiento”, es literalmente cierta. Los autores exponen el efecto  Dunning-Kruger de la siguiente manera:

 

* Los incompetentes tienen a sobrevalorar su capacidad.

 

* Los incompetentes no saben apreciar la capacidad genuina de los demás.

 

* Los incompetentes no se dan cuenta de lo sumamente incapaces que son.

 

* Si aceptan capacitarse para mejorar substancialmente su capacidad, se darán cuenta y reconocerán lo poco capacitados que estaban antes.

 

Las personas que no tienen conciencia de su incompetencia ni de que desconocen un tema, no son capaces de reconocer lo poco que saben. Es por eso que los peluqueros y los taxistas que nos encontramos por ahí son todos unos expertos en economía y política internacional.

 

A medida que uno va aprendiendo, se siente conscientemente incompetente: sólo sé que no se nada. Como consecuencia, la mayoría desconfía de sus capacidades cuando empieza a aprender una materia: el conocimiento les hace tomar conciencia de los límites de su conocimiento y sus capacidades.

 

Desarrollar una competencia consciente (la actitud de saber lo que uno hace) supone experiencia, conocimiento y práctica. Cuando uno sabe que es competente, vuelve a tener confianza en sí mismo: conoce los límites de su conocimiento y puede valorar con rigor sus capacidades.

 

Para recordar: No es lo que ignora lo que le complica la vida. Es lo que sabe con toda seguridad lo que se la complicará.