Posts From June, 2010

Errores en el servicio al cliente

Falta de capacitación. Un error común en lo que al servicio al cliente se refiere es no capacitar a nuestro personal para que brinde un buen servicio o atención al cliente.

No sólo debemos capacitar al personal que tenga contacto frecuente con el cliente, sino que todo nuestro personal debe estar capacitado y entrenado en brindar un buen servicio, desde el personal encargado de la seguridad, pasando por la recepcionista, hasta el gerente general.

Para esto, no es necesario
contratar un consultor en servicio al cliente, basta con hacer pequeñas reuniones semanales, en donde podamos hablar sobre el servicio al cliente que estamos brindando, como podemos mejorar dicho servicio, que opiniones hemos recogido del nuestros clientes, etc.

Debemos evitar que nuestro personal se muestre apático, desinteresado y desinformado al momento de tratar con los clientes. Y más bien debemos procurar que siempre se muestre amable, solícito, informado, y que siempre salude, diga gracias, y muestre una sonrisa sincera.

Un personal sin capacitación en el servicio al cliente es la mejor manera de perder nuestros clientes.

Discutir con el cliente. Otro error común en cuanto al servicio al cliente es discutir o polemizar con éste.

Ante una opinión, objeción o reclamo por parte del cliente, nunca debemos discutir ni polemizar con él, siempre debemos mantener la calma y mostrar actitud serena y de diálogo.

Siempre debemos tener presente la frase “el cliente siempre tiene la razón”, aunque en realidad no la tenga.

Discutir o polemizar con el cliente no sólo nos hará perder definitivamente dicho cliente, sino que es muy probable que hable mal de nosotros a otros consumidores.

Políticas demasiado estrictas. Otro error en el servicio al cliente es acatar las políticas de la empresa al pie de la letra, y no hacer concesiones cuando el cliente nos las pida.

Siempre debemos estar dispuestos a ser flexibles, no ceñirnos demasiado a las reglas o políticas de la empresa, y hacer concesiones cuando creamos conveniente.

Debemos evitar las frases “es la política de la empresa” y “si hago esto por Ud. tendría que hacerlos por todos”, y desarrollar políticas flexibles que permitan un mejor trato a los clientes, y eviten que estos terminen buscando otros negocios.

No cumplir una promesa. Otro error en el servicio al cliente es no respetar las promesas que les hagamos a nuestros clientes.

Si prometemos al cliente realizar un trabajo o entregar un pedido para un determinado día, debemos cumplir con el trabajo o el pedido exactamente para ese día o antes. Para lograr ello, siempre que prometamos algo, debemos asegurarnos de que realmente podremos cumplirlo.

En caso creamos que no podremos cumplir algo, debemos ser sinceros con el cliente, y decirle que en estos momentos no contamos con determinado producto o no podemos realizar dicho trabajo, pero que muy pronto contaremos con dicho producto, o que estaremos mejorando nuestros procesos, y de ese modo podremos atenderlo con la mayor rapidez.

Para recordar:

El secreto del éxito es simple: haz más de lo que te funciona, y menos de lo que no te funciona.

 

El Vendedor-Consultor

Jeff Thull en su libro la Venta Compleja dice: Durante varios años, me dedique a investigar a más de 4000 vendedores con el propósito de identificar cuáles son las mejores prácticas en ventas complejas.

Thull, valiéndose de las ciencias humanas como la psicología y las destrezas de comunicación interpersonal, les entrevistó e interrogó para conocer cómo lo hacen, cómo piensan, qué preguntas realizan a sus clientes, qué cosas les comentan o cómo se enfrentan a las amenazas de sus competidores.

Entre las cosas que descubrió se encuentra el hecho de que tan sólo entre un 3% y un 4% de ellos son vendedores destacados.

También halló una serie de cualidades que poseen los vendedores más avezados. Por ejemplo, no utilizan las técnicas de venta tradicionales. Realizan las llamadas telefónicas para iniciar contactos con los posibles clientes de otra manera, no abordan al cliente con descripciones de productos ni servicios. No distribuyen folletos promocionales de los productos, no elaboran charlas de presentación sobre los mismos. Muchos de ellos ni siquiera siguen los procedimientos de venta internos de sus propias empresas y no pueden articular ni describir las razones que hay para su comportamiento.

Según el autor, en un estudio que tomó cerca de una década, los investigadores entrevistaron a más de 3000 directivos y personas con poder para tomar decisiones en sus empresas con el propósito de evaluar los procesos de ventas. Tan solo un 4% de los vendedores logró ganarse la confianza de sus clientes. De acuerdo con Thull, en el caso de aquellos que logran establecer relaciones efectivas con sus clientes, la relación se caracteriza por que se aparta del modelo tradicional de ventas, son más creativos. Su conducta refleja la conducta profesional que se espera de un médico, de un amigo y de un detective.

En la mente del cliente, los vendedores pasan de ser "depredadores" a convertirse en valiosos socios para su empresa al aportar credibilidad, integridad y compromiso.

Para recordar :

Tener buenos vendedores no es una tarea fácil, tenerlos malos es facilísimo.

 

Empresas enfocadas al cliente

Las empresas ganadoras entienden las necesidades específicas de sus clientes, mientras que las perdedoras están concentradas en el producto y así, de paso, olvidándose de lo que realmente quieren los consumidores.

Mi empresa ¿está orientada al cliente?

1. ¿En mi empresa el personal clave acostumbran a reunirse con los clientes para encontrar formas de mejorar el producto y/o servicio ofrecido?

2. ¿En mi empresa existe una cultura de cooperación entre los distintos departamentos, (trabajo en equipo)?

3. ¿En mi empresa el personal más cercano a los clientes (vendedores, servicio de atención al cliente, cobranzas, etc.) acostumbra a compartir la información que tiene sobre el cliente con otros departamentos?

4. ¿En mi empresa damos las gracias a los comentarios de los clientes y las quejas porque entendemos que nos ayudan a mejorar el trabajo realizado?

5. ¿En mi empresa todos sabemos con exactitud la información que queremos obtener sobre nuestros clientes y la forma de conseguirla?

Un síntoma definitivo de que una empresa ha entendido lo que de estratégico tiene la orientación al cliente es, sin duda, su capacidad de escuchar la voz del cliente, entendiendo como tal una escucha activa y sincera, dispuesta a aceptar que lo que se pueda decir, por parte del cliente, nos agrade o no.

Esta “necesidad” de orientación efectiva al cliente provoca la implicación de toda la empresa, personal y directivos, y sobre todo un sustancial cambio en las relaciones para con sus consumidores. La calidad total no es otra cosa que el servicio excelente sin paliativos y en esto, o hay implicación en todos y cada uno de los niveles de la empresa, o no será percibido por el cliente.

Para recordar:

La empresa orientada al cliente: más que una opción, una necesidad estratégica.

Lo que aprendemos del Arca de Noé

1.- Es importante ser puntual a la cita y no llegar después de la hora fijada para la salida.

2.- Recuerda que todos somos diferentes, pero estamos en el mismo barco.

3.- Planea para el futuro. No estaba lloviendo cuando Noé comenzó a construir el Arca.

4.- Nunca te sientas viejo a pesar de que alguien diga que tu tiempo ya pasó, y que a tu edad ya no puedes hacer nada grande que valga la pena, solamente porque tienes 600 años.

5.- No hagas mucho caso a los criticones: continúa con el trabajo que se te ha encomendado.

6.- Todo lo que hagas y construyas procura hacerlo con alta calidad, a pesar de que no seas profesional.

7.- Al buscar compañía para tu viaje en la vida, busca una que verdaderamente sea afín a ti. Polos opuestos pueden atraerse, pero no van a lograr mucho. Además, ya sea un equipo de trabajo o una pareja, deben compartir el objetivo y la visión, para que juntos se animen y motiven a seguir caminando hacia el Arca.

8.- Si sientes que tu progreso es lento, no te desesperes. Más que rapidez, lo importante es la perseverancia. Recuerda que las tortugas estaban a bordo, así como los caballos, los linces y otros animales veloces.

9.- Aunque al principio te sientas solo y recibas burlas, a la larga tiene su recompensa el tomar las acciones correctas.

10.- No desprecies los esfuerzos que hacen los sencillos por lograr algo. Recuerda: el Arca fue construida por amateurs, mientras que el Titanic fue construido por profesionales.

11.- No hay opción. Tienes que participar de la construcción del Arca para poder subir a ella o solo serás uno más de los animales.

12.- Un equipo solamente debe construir una sola Arca, y los miembros del equipo deben construir esa Arca; no andar cada quien construyendo la suya, solo porque no les gustó algo del resto.

13.- No importa como sea la tormenta en la que estés: los que estaban en el Arca salieron ilesos de esa tempestad.

Para recordar : El que tiene una idea nueva es un loco...hasta que la idea triunfa.

Solicitar referencias

Una importante tienda de electrodomésticos en Londres anima a su equipo de ventas y servicio al cliente a llamar a los compradores cinco días después de la entrega. Les pregunta sobre distintas cuestiones como, por ejemplo, el personal que efectuó la entrega, la instalación del producto y posibles dudas sobre el funcionamiento. Si existen problemas, la empresa inmediatamente los resuelve. En la mayoría de los casos, la respuesta del cliente es positiva. El empleado explica al cliente, que de vez en cuando, nuevos clientes solicitan hablar con un usuario de un producto y le preguntan si tendría inconveniente en recibir alguna llamada de ese tipo. El 60 por ciento de los usuarios declina la oferta y la empresa lo acepta sin problemas. El valioso 40 por ciento restante está formado por clientes satisfechos, leales y deseosos de compartir sus experiencias con otros compradores, tanto del producto como de la experiencia del servicio al cliente que se les brindó.

La empresa reporta cinco beneficios:

1.- Al hacer preguntas, se transmite una sensación de compromiso con el cliente que, con frecuencia, lleva a éste a adquirir más productos.

2.- Aumenta la confianza del personal de ventas y servicio al cliente que cuenta con una lista de clientes satisfechos. La confianza es un elemento vital para el éxito de las ventas.

3.- Cuando un cliente potencial duda, el personal de la empresa puede ponerse en contacto con el usuario del producto, lo que sin duda es un elemento de persuasión muy eficaz. La recomendación aumenta el número de ventas.

4.- Si el cliente potencial realiza la llamada a nuestro cliente “leal”, no sólo se convencerá de la calidad del servicio y de los productos que vendemos sino que también será un cliente que nos recomendará en el futuro.

5.- Si el nuevo comprador tiene problemas con la instalación, no se molesta tanto porque al haber recibido una recomendación, entenderá que se trata de un “mal día” y no de un servicio deficiente.

Esa técnica se esta empleando en el mercado de bienes de consumo y funciona muy bien según nos dicen los expertos.

Por último, los clientes existentes que no recomiendan productos son un valor pasivo. Un comprador que lleva una bolsa del Palacio de Hierro o de la librería Gandhi ya está recomendando la tienda, aun sin ser conciente de ello.

Para recordar:

Todo se trata de intentar cosas y ver si funcionan.

La creatividad se mata

Los directivos de las empresas generalmente solicitan a su personal que sean creativos y que busquen mejores formas de hacer su trabajo, aportando nuevas ideas para los procesos productivos, administrativos y del servicio al cliente con el fin de perfeccionar su eficiencia. Sin embargo, cuando algunos de los trabajadores tiene una iniciativa, no encuentran un canal adecuado para comunicarla y en muchos casos la comunica a sus superiores y estos hacen caso omiso de la misma, decepcionando de inmediato al empleado que tuvo la intención de aportar algo a la empresa.

Las empresas necesitan cada vez más trabajadores que posean una mentalidad independiente, que estén dispuestos a correr el riesgo de dar su opinión, que se sientan libres para reaccionar de forma imaginativa al cambio: en una palabra, que sean creativos.

La supervivencia de las empresas depende cada vez más de su capacidad para la innovación rápida y continua frente a las cambiantes demandas de los clientes en cuanto a nuevos productos y servicios.

Hay muchas formas en las que el espíritu creativo puede encontrar expresión en el lugar de trabajo. La creación de nuevos productos es la más obvia, pero existen otras, tales como ofrecer un mejor servicio a los clientes, mejorar los métodos de distribución, etc.

En un mundo donde todos se copian a todos, los que generen nuevas ideas con mayor rapidez y calidad serán los vencedores. Ser creativo y al mismo tiempo rápido es la nueva consigna.

Los principales asesinos de la creatividad son los siguientes:

La vigilancia: situarse junto a los empleados, haciéndoles sentir que son constantemente observados mientras trabajan. Esta situación ahoga los impulsos creativos y las ganas de arriesgarse.

Las recompensas: el uso excesivo de distintos tipos de premios privan al empleado del placer de la actividad creativa.

El exceso de control: indicar a los trabajadores exactamente cómo hacer las cosas. Esto provoca en ellos la sensación de que cualquier originalidad es un error y cualquier exploración, una pérdida de tiempo.

Para recordar:

No le pongas trabas a los empleados en cuanto a la creatividad se refiere.

 

Los compradores

The Economist publicó un interesante artículo sobre los avances en la ciencia de la compra.

Ahí van unos cuantos consejos:

1.-Cuando el tiempo que pasa un cliente en el supermercado aumenta un 1% (básicamente porque le enredan para que no se marche) las ventas aumentan en un 1,3%. Si consigues atrapar la atención de tu cliente por más y más tiempo, tus posibilidades de que compre aumentarán.

2.-La gente que entra en una tienda y sale sin comprar  suelen dar como explicación "no he podido decidirme" antes que "los precios eran muy altos". Tenemos una oportunidad para escapar de las temidas guerras de precios: dando la información que el cliente busca, respondiendo a TODAS sus preguntas, argumentando las excelencias de nuestro producto, rebatiendo sus objeciones.

3.-En tiendas de ropa, los clientes que tuvieron acceso a los probadores  (acaban comprando algo) a una tasa del 85% comparada con un 58% de los que no tuvieron el privilegio. Si puedes ofrecer 'demos' o muestras gratuitas, hazlo. Si no es posible, ofrece algo gratis que demuestre que eres la mejor opción, por ejemplo, un informe con datos jugosos del sector o un manual con ideas prácticas. La idea es vencer el escepticismo y ganarnos la confianza.

4. Un producto sin su etiqueta de precio se vende menos. De nuevo la falta de información es un freno. Ponle precio a todo, eso sí, después de haberlo vendido bien sus excelencias. Esto es especialmente cierto en Internet: si escondes el precio, a tu cliente no le importa. En 3 segundos encuentra y compra el de la competencia.

6.-De cada 10 productos de gran consumo que salen al mercado y que los consumidores habían afirmado que comprarían, 8 acaban siendo un fracaso. En marketing directo sabemos que la gente dice una cosa pero luego hace otra. Por ello no lanzamos nada a lo grande si antes no lo hemos probado en pequeño. Y cuando lo probamos en pequeño no hacemos un cuestionario, sino que nos fijamos en los resultados de ventas, no en las opiniones. "Hechos son amores y no buenas razones"

7.-La mejor posición en el lineal es la que está a la altura de los ojos, y a este nivel, el mejor lado es el derecho ya que la mayoría de la población es diestra. Los niveles inferiores los ocupan productos de menor precio o marca libre. La disposición de las imágenes/textos en un anuncio, un folleto o una página Web no es una cuestión superflua. Ya no digamos de la invitación al clic o a llamar por teléfono. También se deben cuidar las jerarquías en los tamaños de letras. Es casi un arte. El objetivo final es que el lector empiece por un sitio, siga por otro y acabe el proceso donde tiene que acabar.

Para recordar:

¿Sabes cuanto tiempo pasan tus clientes en el negocio?

CRM

Últimamente nos hemos visto sumergidos en un mar de siglas e iniciales como ERP, MRP, B2B o B2C, casi todas ellas asociadas con desarrollos tecnológicos aplicados a los negocios. Una de las más sonadas es CRM y aunque estoy seguro que casi todos conocemos que significa Customer Relationship Management, también estoy seguro que muchos lo asocian con un paquete de software administrativo.

Lo primero que hay que entender es que CRM es un concepto basado en relaciones con el cliente no en la tecnologia que se usa para administrar esta relación. Una de las más grandes fallas que han tenido los programas de CRM al ser puestos en operación en las empresas es que las empresas compraron e instalaron el software antes de contar con una estrategia de clientes, pensando que esa herramienta mejoraría la relación con los clientes, pero no es así.

La función del CRM es lo que se ha hecho toda la vida en tiendas de la esquina, donde el tendero conocía a la perfección a sus (pocos) clientes y sabía cuales eran su hábitos de compra, cuantos hijos tenía y además los conocía por nombre, a que lugar se fue de vacaciones, o como le gustaba que le tratasen, etc. Ese cliente estaba más satisfecho en la medida que el tendero actuaba según esta información. De esta buena relación, los dos ganaban: el cliente por que veía cumplidas sus expectativas y el vendedor porque contaba con un cliente fiel al que incluso podría vender más (¿se acuerdan del pilón en cada compra?).

Para que el CRM funcione tenemos que tratar con la  cultura de la empresa en relación al Servicio al Cliente (todos los departamentos de la empresa deben de estar involucrados en el proyecto). Antes de que una empresa pueda esperar desarrollar relaciones duraderas con sus clientes, debe primero conocerlos íntimamente, debe de tener también una conciencia colectiva que refleje el compromiso con el cliente y con todas sus necesidades. El verdadero significado de CRM para la empresa es: incrementar ventas, incrementar ganancias, incrementar márgenes, incrementar la satisfacción del cliente y reducir los costos de ventas y de marketing.

Si se analizan los motivos del por qué falla el CRM en las empresas podemos encontrar las siguientes:

1. Pensar que la tecnología es la solución. La tecnología sólo tiene sentido tras tener perfectamente definidos los objetivos de negocio.
2. Falta de apoyo por parte de la dirección debido a la falta de conocimiento de las oportunidades que el CRM ofrece.
3. No existe "pasión por el cliente" en la cultura de la organización.
4. Falta de visión y estrategia. Es un problema habitual no tener una estrategia claramente definida y, por tanto, unos objetivos de negocio medibles en el área de CRM.
5. Mala calidad de los datos e información. Uno de los pilares de CRM es el conocimiento del cliente  y dentro de este concepto la calidad de los datos e información es básica ya que a partir de ellos es de las que se extraen conclusiones.
6. No involucrar al personal. Al igual que cualquier proyecto de envergadura, es necesario un involucramiento de todo el personal, desde las secretarias hasta la dirección. Se requiere un cambio de cultura dentro de la empresa en el Servicio al Cliente. Muchas veces la implementación de CRM queda limitada al departamento de informática, por lo que se vuelve irrelevante tanto para la compañía como para el cliente al que se intenta servir mejor.

Para recordar:

CRM no es sólo una tecnología. La tecnología es lo que permite realizar CRM.

 

Si se mejora el Servicio al Cliente, el negocio también mejora

Hoy en día, lo que buscan los consumidores ya no es sólo el precio y la calidad del producto, sino también, una buena atención, un ambiente agradable, comodidad, un trato personalizado, un servicio rápido, etc.

Cuando un cliente encuentra aquello que esperaba y además recibe un buen servicio o atención, quedará satisfecho. Y esa satisfacción hará que regrese y que vuelva a comprarnos, además de que es muy probable que nos recomienden.

Pero si un cliente resulta insatisfecho o recibe un mal trato o servicio, no sólo dejará de comprarnos, sino que es muy probable que hable mal de nosotros y que cuente la experiencia negativa que tuvo (dependiendo de su estado de indignación, a un número promedio de entre 9 a 20 personas).

El buen servicio o atención al cliente debe estar presente en todos los aspectos del negocio en donde haya alguna interacción con el cliente, desde el saludo del personal de seguridad que está en la entrada del negocio, hasta la llamada contestada por la secretaria.

Veamos ahora los factores que intervienen en el servicio al cliente:

Amabilidad. Debemos mostrar amabilidad con todos y cada uno nuestros clientes y bajo cualquier circunstancia. Ésta debe estar presente en todos los trabajadores del negocio, desde el encargado de la puerta hasta el dueño del negocio, siempre debemos saludar, mostrar una sonrisa sincera, y decir gracias.

Ambiente agradable. Un ambiente agradable es un ambiente en donde el cliente se sienta a gusto, puede estar conformado por empleados que muestren un trato agradable o cordial, por una buena decoración, una buena disposición de la iluminación, etc.

Comodidad. El cliente debe contar con todas las comodidades posibles, para ello, el local debe contar con un espacio lo suficientemente amplio como para que el cliente se sienta a gusto. Debemos contar con sillas o sillones cómodos, mesas amplias, estacionamiento vehicular, un lugar donde el cliente puede dejar guardadas sus pertenencias, etc.

Trato personalizado. Trato personalizado es procurarle al cliente una relación personal, para ello, podemos, por ejemplo, darle más autoridad y flexibilidad a nuestros empleados, para que sean capaz de atender ellos mismos todas las consultas o problemas del cliente.

Rapidez en el servicio . Debemos siempre procurar atender lo más pronto posible al cliente, para lograr ello, debemos crear procesos simples y eficientes, por ejemplo, haciendo uso de programas informáticos que nos permitan ello.

Higiene. No sólo debemos contar con un local que cumpla con todas las normas de higiene, sino también todos nuestros empleados deben estar bien presentados, bien aseados y con el uniforme o la vestimenta limpia.

Para recordar :

La mejor publicidad es la que hacen los clientes satisfechos y la más barata.

Consejos de padre

 Jackson Brown no es un gran pensador, ni un Nóbel de literatura. Es sólo un hombre común, un padre preocupado por la felicidad de su hijo que quiso escribir estos simples “consejos”, al momento que éste se iría a estudiar a la Universidad, lejos de su casa. Su hijo decidió fotocopiarlos y los distribuyó entre sus compañeros de estudio. Tuvieron tanto éxito, que una editorial le pidió autorización a Brown para editar un libro con ellos. Poco tiempo después, ampliado bajo el titulo “Vivir Feliz”, se convirtió en un Best Seller que lleva decenas de ediciones y millones de ejemplares traducidos a varios idiomas.

Hijo:

 

  • Cásate con la persona correcta. De ésta decisión dependerá el 90% de tu felicidad o tu miseria.
  • Observa el amanecer por lo menos una vez al año.
  • Estrecha la mano con firmeza, y mira a la gente de frente a los ojos.
  • Ten un buen equipo de música.
  • Elige a un socio de la misma manera que elegirías a un compañero de tenis: busca que sea fuerte donde tú eres débil y viceversa.
  • Desconfía de los fanfarrones: nadie alardea de lo que le sobra.
  • Recuerda los cumpleaños de la gente que te importa.
  • Evita a las personas negativas; siempre tienen un problema para cada   solución.  
  • Maneja autos que no sean muy caros, pero date el gusto de tener una buena casa.  
  • Nunca existe una segunda oportunidad para causar una buena primera impresión.  
  • No hagas comentarios sobre el peso de una persona, ni le digas a alguien que está perdiendo el pelo. Ya lo sabe.  
  • Recuerda que se logra más de las personas por medio del estímulo que del reproche (dile al débil que es fuerte y lo verás hacer fuerza).  
  • Nunca amenaces si no estás dispuesto a cumplir.  
  • Muestra respeto extra por las personas que hacen el trabajo más pesado.
  • Haz lo que creas que sea correcto, sin importar lo que otros piensen.
  • Dale una mano a tu hijo cada vez que tengas la oportunidad. Llegará el momento en que ya no te dejará hacerlo.
  • Aprende a mirar a la gente desde sus sandalias y no desde las tuyas.
  • Ubica tus pretensiones en el marco de tus posibilidades.
  • Recuerda el viejo proverbio: Sin deudas, no hay peligros ni problemas.
  • No hay nada más difícil que responder a las preguntas de los necios.
  • Aprende a compartir con los demás y descubre la alegría de ser útil a tu prójimo. (El que no vive para servir, no sirve para vivir).
  • Acude a tus compromisos a tiempo. La puntualidad es el respeto por el tiempo ajeno.
  • Confía en la gente, pero cierra tu auto con llave.
  • Recuerda que el gran amor y el gran desafío incluyen también 'el gran riesgo'.
  • Nunca confundas riqueza con éxito.
  • No pierdas nunca el sentido del humor y aprende a reírte de tus propios defectos.  
  • No esperes que otro sepa lo que quieres si no lo dices.
  • Aunque tengas una posición holgada, haz que tus hijos paguen parte de sus estudios.
  • Haz dos copias de las fotos que saques y envíalas a las personas que aparezcan en las fotos.
  • Trata a tus empleados con el mismo respeto con que tratas a tus clientes.
  • No olvides que el silencio es a veces la mejor respuesta.
  • No deseches una buena idea porque no te gusta de quien viene.
  • Nunca compres un colchón barato: nos pasamos la tercera parte nuestra vida encima de él.
  • No confundas confort con felicidad.
  • Nunca compres nada eléctrico en una feria artesanal.
  • Escucha el doble de lo que hablas (por eso tenemos dos oídos y una sola boca).
  • Cuando necesites un consejo profesional, pídelo a profesionales y no a amigos.
  • Aprende a distinguir quienes son tus amigos y quienes son tus enemigos.
  • Nunca envidies: la envidia es el homenaje que la mediocridad le rinde al talento.
  • Recuerda que la felicidad no es una meta sino un camino: disfruta mientras lo recorres.
  • Si no quieres sentirte frustrado, no te pongas metas imposibles.
  • La gente más feliz no necesariamente tiene lo mejor de todo.

Para recordar:

¿Que consejos has dejado a tus hijos?