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Lecciones que la vida me ha enseñado 

sábado, 14 de abril de 2012 10:10:00 p. m. Categorías: Creatividad Liderazgo

1. La vida no es justa, pero aún así es buena.

2. Cuando tengas duda, sólo toma el siguiente paso pequeño.

3. La vida es demasiada corta para perder el tiempo odiando a alguien.

4. Tu trabajo no te cuidará cuando estés enfermo. Tus amigos y familia sí. Mantente en contacto.

5. Liquida tus tarjetas de crédito cada mes.

6. No tienes que ganar cada discusión. Debes estar de acuerdo en no estar de acuerdo.

7. Llora con alguien. Alivia más que llorar solo.

8. Ahorra para el retiro comenzando con tu primer cheque de nómina.

9. Cuando se trata de chocolate, la resistencia es inútil.

10. Haz las paces con tu pasado para que no arruine el presente.

11. Está bien permitir que tus niños te vean llorar.

12. No compares tu vida con otros. No tienes ni idea de lo que se trata su travesía.

13. Si una relación tiene que ser secreta, no debes estar en ella.

14. Todo puede cambiar en un parpadear de ojos. Pero no te preocupes, Dios nunca parpadea.

15. Respira profundamente. Esto calma la mente..

16. Elimina todo lo que no sea útil, hermoso o gozoso.

17. Si algo no te mata, en realidad te hace más fuerte.

18. Nunca es demasiado tarde para tener una niñez feliz. Pero la segunda depende de ti y de nadie más.

19. Cuando se trata de perseguir aquello que amas en la vida, no aceptes un ” no” por respuesta.

20. Enciende las velitas, utiliza las sábanas bonitas, ponte la lencería cara. No la guardes para una ocasión especial. Hoy es especial.

21. Prepárate de más, y después sigue la corriente.

22. Sé excéntrico ahora. No te esperes a ser viejo para usar el morado.

23. El órgano sexual más importante es el cerebro.

24. Nadie está a cargo de tu felicidad, más que tú.

25. Enmarca todo llamado “desastre” con estas palabras: “En cinco años, ¿esto importará?”

26. Siempre elige vida.

27. Perdónale todo a todos.

28. Lo que las otras personas piensen de ti no te incumbe.

29. El tiempo sana casi todo. Dale tiempo al tiempo.

30. Por más buena o mala que sea una situación, algún día cambiará.

31. No te tomes tan en serio. Nadie más lo hace.

32. Cree en los milagros.

33. Dios te ama por lo que Dios es, no por lo que hayas hecho o dejado de hacer.

34. No audites la vida. Sólo llega y aprovéchala al máximo hoy.

35. Llegar a viejo es mejor que la alternativa — morir joven.

36. Tus niños sólo tienen una niñez.

37. Todo lo que verdaderamente importa al final es que hayas amado.

38. Sal todos los días. Los milagros están esperando en todas partes.

39. Si todos apiláramos nuestros problemas y viéramos los montones de los demás, rápido arrebataríamos de regreso los nuestros.

40. La envidia es una pérdida de tiempo. Tú ya tienes todo lo que necesitas..

41. Lo mejor está aún por llegar.

42. No importa cómo te sientas… párate, arréglate y preséntate.

43. Cede.

44. La vida no está envuelta con un moño, pero sigue siendo un regalo.

Autora: Regina Brett, 90 años, de “The Plain Dealer”, Cleveland, Ohio

Reconstruyendo al hombre... 

sábado, 7 de abril de 2012 05:00:00 p. m. Categorías: Creatividad Estrategia Liderazgo Servicio al Cliente

Cierta ocasión un hombre llegó a su casa cansado de trabajar. Cuando apenas se disponía a leer el periódico, apareció su hijo más pequeño y le pidió que jugara con él, a lo que el padre contestó con un rotundo no, argumentando que estaba cansado. El niño siguió insistiendo. El padre para quitárselo de encima, arranco una página del periódico donde se encontraba dibujado un mapa del mundo, lo destruyo en varios pedazos y dijo a su hijo de escasos 5 años: Hijo el mundo está destruido. Reconstruye el mundo y entonces jugaremos.

El niño se llevó los pedazos del periódico y el padre pensó para si: “Nunca ha visto un mapa del mundo, jamás lo podrá armar”.

A los diez minutos el pequeño grito: “Papá ya está armado, puedes venir a verlo”. El padre, sorprendido, preguntó: ¿Cómo lo lograste?

Fue sencillo respondió el niño… detrás de la figura del mundo estaba la figura de un hombre. Reconstruí al hombre y con ello reconstruí al mundo.

Este ejemplo lo doy en los talleres que imparto en las empresas. Si lo que queremos es transformar a la empresa, tenemos que transformar a las personas que en ella trabajan.

Esa es nuestra labor en Servicie Quality Institute, cambiar personas para cambiar empresas.

Lamentablemente en la mayoría de las  empresas de América Latina los directores de empresas quieren capacitar a sus empleados para mejorar el Servicio al Cliente, quieren hacer empleados “robots”, como los cajeros del supermercado que te ofrecen una recarga telefónica ( que si no lo hace y la solicitas se las cobran a ellos) pero nosotros vamos más allá… nosotros en SQI no capacitamos, transformamos, nuestro Plan de Cultura de Servicio al Cliente dura 3 años, no es un taller o un curso, es una forma de vida en la que los empleados tienen que llevar a la práctica en su vida diaria. Si quieres conocer más del Plan de Cultura no dejes de contactarme para más información.

Te recuerdo que si formas parte de una Universidad, no dudes en contactarme y no dejes de invitarme a dar una conferencia a los jóvenes universitarios en carreras afines a negocios (sin costo) dentro del D.F. México, en provincia y en el extranjero requiere viáticos.

Para recordar: Las masas humanas más peligrosas son aquellas en cuyas venas ha sido inyectado el veneno del miedo.... del miedo al cambio. Octavio Paz        

Una buena historia 

viernes, 10 de diciembre de 2010 01:06:00 p. m. Categorías: Creatividad Ventas

 

Cuentan que una empresa había publicado una vez un atractivo anuncio pidiendo un empleado para el departamento de ventas.

El aviso debió ser muy tentador (o había mucho desempleo como en la actualidad) porque desde temprano empezaron a llegar los postulantes. El perfil buscado no era sencillo: "Joven despierto, con buenas referencias, dispuesto a viajar y con sólida formación en ventas y publicidad…"

Sin embargo, más de 500 jóvenes esperaban en la puerta a las diez de la mañana. El desorden podría haber sido antológico si no fuera porque el guardia de la empresa decidió, con buen criterio, entregar números a los que iban llegando en la madrugada.

El entrevistador y seleccionador, era el mismo hombre que había ocupado el cargo hasta ese momento y que iba a ser promovido a la dirección comercial. Nadie mejor que él podría decidir cuál era su mejor reemplazo.

Uno por uno fue llamando a los postulantes, convenido de que en cuanto encontrara la persona indicada despacharía al resto y contrataría al elegido.

Después de ver al quinto de la lista, un mensajero interno de la empresa le acerca un papel. El hombre lo mira y lee: "No tomes a nadie antes de entrevistar al joven que tiene el número 94, creo que tiene todo lo que se necesita para el puesto". La esquela la firmaba "M".

El hombre se molestó un poco. No le gustaban los favoritismos ni las decisiones por dedazo. Además ¿cómo alguien se animaba a decirle a él quien tenía las habilidades para el cargo? Había por lo menos 4 personas con inicial "M" que podían haber mandado esa nota…ya hablaría con ellos.

Quizás porque ninguno de los 93 anteriores lo conformó y también influenciado por el pedido y la certeza del autor de la nota; el caso es que finalmente al joven 94 le llegó su turno.

El seleccionador fue hallando en el muchacho las condiciones indicadas para el cargo. El joven era además encantador y sus antecedentes excepcionales. Sin decirle a él una palabra llamó al mensajero y le dijo delante del entrevistado: "Por favor, dígales a los que esperan que el cargo ha sido ocupado y agradézcales haberse presentado". El joven sonrió y tendió la mano al entrevistador agradeciéndole. Este lo miró ahora y con la nota en alto le dijo: "La persona que lo recomienda tenía razón, valía la pena esperar a entrevistarle". El nuevo empleado dijo: "Yo no conozco a nadie en la empresa, esa nota la escribí yo…" Hizo una pausa para evaluar la cara del hombre que tenía enfrente y terminó: "Estaba tan seguro de que ese puesto era ideal para mí que no quise perder ni hacerle perder a la empresa la oportunidad de que usted me conociera".

Para recordar:

El triunfador se levanta y busca a las oportunidades y si no las encuentra las crea.

Pato o Águila 

martes, 12 de octubre de 2010 07:08:53 p. m. Categorías: Creatividad Servicio al Cliente

Rodrigo estaba haciendo fila para poder ir al aeropuerto. Cuando un taxista se acercó, lo primero que notó fue que el taxi estaba limpio y brillante. El chofer bien vestido con una camisa blanca, corbata negra y pantalones negros muy bien planchados, el taxista salio del auto dio la vuelta y le abrió la puerta trasera del taxi. 

Le alcanzo un cartón plastificado y le dijo: yo soy Willy, su chofer. Mientras pongo su maleta en el portaequipaje me gustaría que lea mi Misión.

Después de sentarse, Rodrigo leyó la tarjeta: Misión de Willy: “Hacer llegar a mis clientes a su destino final de la manera mas rápida, segura y económica posible brindándole un ambiente amigable”

Rodrigo quedo impactado. Especialmente cuando se dio cuenta que el interior del taxi estaba igual que el exterior, ¡¡limpio sin una mancha!!

Mientras se acomodaba detrás del volante Willy le dijo, “Le gustaría un café? Tengo unos termos con café regular y descafeinado”. Rodrigo bromeando le dijo: “No, preferiría un refresco” Willy sonrío y dijo: “No hay problema tengo un hielera con refresco de Cola regular y dietética, agua y jugo de naranja”. Casi tartamudeando Rodrigo le dijo: “Tomare la Cola dietética”

Pasándole su bebida, Willy le dijo, “Si desea usted algo para leer, tengo el Reforma, Esto, Novedades  y Selecciones…”

Al comenzar el viaje, Willy le paso a Rodrigo otro cartón plastificado, “Estas son las estaciones de radio que tengo y la lista de canciones que tocan, si quiere escuchar la radio”

Y como si esto no fuera demasiado, Willy le dijo que tenia el aire acondicionado prendido y preguntó si la temperatura estaba bien para él. Luego le avisó cual seria la mejor ruta a su destino a esta hora del día. También le hizo conocer que estaría contento de conversar con él o, si prefería lo dejaría solo en sus meditaciones. ...

 “Dime Willy, -le pregunto asombrado Rodrigo- siempre has atendido a tus clientes así?”

Willy sonrió a través del espejo retrovisor. “No, no siempre. De hecho solamente los dos últimos dos años. Mis primero cinco años manejando los gaste la mayor parte del tiempo quejándome igual que el resto de los taxistas. Un día escuche en la radio acerca del Dr. Dyer un “Gurú” del desarrollo personal.  El acababa de escribir un libro llamado “Tú lo obtendrás cuando creas en ello”. Dyer decía que si tu te levantas en la mañana esperando tener un mal día, seguro que lo tendrás, muy rara vez no se te cumplirá. El decía: Deja de quejarte. Se diferente de tu competencia. No seas un pato. Se un águila. Los patos solo hacen ruido y se quejan, las águilas se elevan por encima del grupo”.

 “Esto me llego aquí, en medio de los ojos”, dijo Willy. “Dyer estaba realmente hablando de mi. Yo estaba todo el tiempo haciendo ruido y quejándome, entonces decidí cambiar mi actitud y ser un águila. Mire alrededor a los otros taxis y sus chóferes… los taxis estaban sucios, los chóferes no eran amigables y los clientes no estaban contentos. Entonces decidí hacer algunos cambios. Uno a la vez. Cuando mis clientes respondieron bien, hice más cambios”.

 “Se nota que los cambios te han pagado”, le dijo Rodrigo.

“Si, seguro que si”, le dijo Willy. “Mi primer año de águila duplique mis ingresos con respecto al año anterior. Este año posiblemente lo cuadruplique. Usted tuvo suerte de tomar mi taxi hoy. Usualmente ya no estoy en la parada de taxis. Mis clientes hacen reservación a través de mi celular o dejan mensajes en mi contestador. Si yo no puedo servirlos consigo un amigo taxista águila confiable para que haga el servicio”.

 Willy era fenomenal. Estaba haciendo el servicio de una limusina en un taxi normal.

Posiblemente haya contado esta historia a mas de cincuenta taxistas, y solamente dos tomaron la idea y la desarrollaron. Cuando voy a sus ciudades, los llamo a ellos. El resto de los taxistas hacen bulla como los patos y me cuentan todas las razones por las que no pueden hacer nada de lo que les sugería.

Willy el taxista, tomo una diferente alternativa:

 El decidió dejar de hacer ruido y quejarse como los patos y volar por encima del grupo como las águilas.

 No importa si trabajas en una oficina, en mantenimiento, eres maestro, Un servidor publico,"político", ejecutivo, empleado o profesionista, ¿Cómo te comportas? ¿Te dedicas a hacer ruido y a quejarte? ¿Te estás elevando por encima de los otros?

Recuerda: ES TÚ DECISIÓN Y CADA VEZ TIENES MENOS TIEMPO PARA TOMARLA

 Atentamente,

Un pato dispuesto a ser águila...

El auto de Chicharito "Chicharomovil" 

viernes, 6 de agosto de 2010 08:37:28 p. m. Categorías: Creatividad Marketing Urbano

La tragedia de un líder desenfocado 

viernes, 23 de julio de 2010 06:55:12 a. m. Categorías: Creatividad Liderazgo Servicio al Cliente

Una empresa europea, líder en terminales de telefonía móvil con un dominio que alcanza a un tercio del mercado, ciento veintitrés mil empleados en ciento veinte países… sin duda, Nokia parece una empresa para ser tenida en cuenta. Y sin embargo, un líder desenfocado, con muchísima menos influencia que la que le correspondería tener en función de su posición, y una trayectoria claramente descendente.

Podemos matizarlo como queramos, pero los datos son los que son: una caída del 40% en el beneficio en el segundo trimestre de este año, una competencia cada vez más dura por parte de los dispositivos de Apple o con Android, una evolución bursátil preocupante, y una salida del primer ejecutivo de la compañía que evoca claramente a esos equipos de fútbol cuyo único recurso cuando van mal es cambiar de entrenador. Decididamente, y por mucho que nos guste la idea tener una empresa europea situada entre los líderes de la industria tecnológica, las cosas no pintan bien para el gigante finlandés.

Si comparamos la cuota de mercado de Nokia en la categoría de smartphones con la evidencia que muestran las estadísticas de uso en la web móvil, los datos dejan lugar a pocas dudas: Nokia es la empresa líder en venta de terminales de telefonía móvil para las personas que utilizan el móvil solo para hablar por teléfono. Un segmento en lógico decrecimiento a medida que avanzan los tiempos, pero además, un segmento con una muy escasa capacidad de prescripción o de generación de tendencias. Y para las operadoras, un ARPU menor, lo que lleva a que si bien Nokia ha  sido tradicionalmente el terminal más presente en las ofertas de las operadoras, la situación podría cambiar a medida que éstas van en busca de clientes más sofisticados y que utilicen un número mayor de servicios facturables en sus teléfonos.

La solución para Nokia pasa, sin duda, por una fuerte reinvención, algo que tampoco es ajeno a su historia. Dotarse de terminales capaces de proporcionar una buena experiencia de usuario en la web en lugar de intentar empaquetar más y más funciones que se utilizan en escasísimas ocasiones y generalmente con malos resultados. Enfocarse, en lugar de desenfocarse con una gama inimaginable de cientos de terminales diferentes apuntando a todos los objetivos a la vez. Mientras la experiencia de uso de Android o de Apple resulta suficientemente buena como para que no dé pereza ninguna recurrir a tu móvil para acceder a datos en la web y ofrecen una amplísima gama de aplicaciones capaces de satisfacer todo tipo de necesidades, los usuarios de Nokia prácticamente no navegan, y la comparación de las exitosas App Store o Android Market con esa cosa que nadie usa llamada Ovi provoca auténticos sonrojos. La propuesta de valor para un programador de aplicaciones de una plataforma o de otra es radicalmente distinta. Desde hace ya unos años, precisamente los que marcan el declive de Nokia, existe toda una nueva iteración del concepto de terminal móvil en el que Nokia, por mucho que digan las estadísticas y a pesar de toda la investigación que desarrolla la compañía, no ha conseguido entrar todavía. ¿Qué lleva a que una empresa con una buena posición de mercado y una inversión elevada en investigación y desarrollo no consiga revertir la evolución descendente? Sin duda, uno de los factores fundamentales es la falta de enfoque.

Ser líder hoy no es garantía de ser líder mañana, ni de serlo en los segmentos que verdaderamente son relevantes. Y en el caso de Nokia, si no se introducen fuertes correcciones estratégicas, la cosa, decididamente, no pinta nada bien.

Vía El blog de Enrique Dans

El pescador 

martes, 6 de julio de 2010 06:30:37 p. m. Categorías: Administración Creatividad

En cierta ocasión un alto ejecutivo estaba paseando por una bonita playa vestido con sus bermudas (de marca), sus gafas de sol (también con marca muy visible), su polo (con mucha marca), su gorra (con marca destacada), su reloj (de marca y carísimo), su calzado deportivo (donde todo era marca), su celular colgado de la cintura (el celular de moda).

Eran las dos de la tarde cuando se encontró con un pescador que felizmente recogía sus redes llenas de pescado y amarraba su pequeña barca. El ejecutivo se le acercó.

- Disculpe,  pero le he visto llegar con el barco y descargar el pescado… ¿No es muy temprano para volver de la pesca?

El pescador le miró de reojo y, sonriendo mientras recogía sus redes, le dijo:

- ¿Temprano? ¿Por qué lo dices? De hecho yo ya he terminado mi jornada de trabajo y he pescado lo que necesito.

- ¿Ya ha terminado hoy de trabajar? ¿A las dos de la tarde? ¿Cómo es eso posible? – dijo incrédulo, el ejecutivo

El pescador, sorprendido por la pregunta, le respondió:

-   Mire, yo me levanto por la mañana a eso de las ocho, desayuno con mi mujer y mis hijos, luego les acompaño al colegio, y a eso de las diez me subo a mi barca, salgo a pescar, trabajo durante cuatro horas y a las dos estoy de vuelta. Con lo que obtengo en esas cuatro horas tengo suficiente para que vivamos mi familia y yo, sin holguras, pero felizmente. Luego voy a casa, como tranquilamente, hago la siesta, voy a recoger a los niños al colegio con mi mujer, paseamos y conversamos con los amigos, volvemos a casa, cenamos y nos metemos en la cama, felices

El ejecutivo intervino llevado por una irrefrenable necesidad de hacer de consultor del pescador:

-   Verá, si me lo permite, le diré que está usted cometiendo una grave error en la administración de su tiempo en su negocio y que el “costo de oportunidad” que está pagando es, sin duda, excesivamente alto; ¡Su ganancia podría ser mucho mayor! Y su “umbral de máxima competencia” seguro que está muy lejos de ser alcanzado.

El pescador se lo miraba con cara de circunstancias, mostrando una sonrisa socarrona y sin entender exactamente adónde quería llegar aquel hombre de treinta y pico años ni por qué de repente utilizaba palabras que no había oído en su vida. Y el ejecutivo siguió:

- Podría sacar muchísimo más rendimiento de su barco si trabajara más horas, por ejemplo, de ocho de la mañana a diez de la noche.

El pescador entonces se encogió de hombros y le dijo:

- Y eso, ¿para qué?

-   ¡¿Cómo que para qué?! ¡Obtendría por lo menos el triple de pescado! ¡¿O es que no ha oído hablar de las economías de escala, del rendimiento marginal creciente, de las curvas de productividad ascendentes?! En fin, quiero decir que con los ingresos obtenidos por tal cantidad de pescado, pronto, en menos de un año, podría comprar otro barco mucho más grande y contratar empleados…

El pescador volvió a intervenir:

- ¿Otro barco? ¿Y para qué quiero otro barco y además empleados?

- ¿Que para qué lo quiere? ¡¿No lo ve?! ¿No se da cuenta de que con la suma de los dos barcos y doce horas de pesca por barco podría comprar otros dos barcos más en un plazo de tiempo relativamente corto? ¡Quizá dentro de dos años ya tendría cuatro barcos, mucho más pescado cada día y mucho más dinero obtenido en las ventas de su pesca diaria!

Y el pescador volvió a preguntar:

- Pero todo eso, ¿para qué?

- ¡Hombre! ¡¿Pero está ciego o qué?! Porque entonces, en el plazo de unos veinte años y reinvirtiendo todo lo obtenido, tendría una flota de unos ochenta barcos, repito, ¡ochenta barcos! ¡Qué además serían diez veces más grandes que la barcucha que tiene actualmente!

Y de nuevo, riendo a carcajadas, el pescador volvió:

- ¿Y para qué quiero yo todo eso?

Y el ejecutivo, desconcertado por la pregunta y gesticulando exageradamente, le dijo:

- ¡Cómo se nota que usted no tiene visión empresarial ni estratégica ni nada de nada! ¿No se da cuenta de que con todos esos barcos tendría suficiente patrimonio y tranquilidad económica como para levantarse tranquilamente por la mañana a eso de las ocho, desayunar con su mujer e hijos, llevarlos al colegio, salir a pescar por placer a eso de las diez y sólo durante cuatro horas, volver a comer a casa, hacer la siesta,…?

El pescador respondió:- ¿Y acaso eso no es todo lo que tengo ahora?

Para recordar: Si trabajas fielmente ocho horas al día, quizás llegues a ser jefe y trabajarás doce.

La creatividad en casa 

martes, 6 de julio de 2010 05:09:13 p. m. Categorías: Creatividad Estrategia Liderazgo

En la década de los cincuentas: En una cocina, una madre abre latas y vacía su contenido en una olla de presión. El hijo, niño explorador, quiere obtener la insignia al mérito en cine. El padre ha comprado una cámara filmadora de super ocho para que él trabaje en "su película". Entonces el niño tiene la inspiración de hacer una película de terror.

Para una toma necesita que una pasta pegajosa roja, de aspecto sangriento, que chorre de los muebles de la cocina de modo que la madre sale, compra treinta latas de cerezas en almíbar, vuelca el contenido en la olla de presión y logra una pasta pegajosa color rojo.

La madre no es de las que dicen: "vete a jugar afuera, no quiero que me ensucies la casa" Es absolutamente complaciente; deja que su hijo se adueñe de la casa, le permite convertirla en su estudio de filmación... moviendo muebles, poniendo fundas aquí y allá. Lo ayuda a hacer disfraces e incluso actúa en sus películas. Cuando el niño quiere una escena en el desierto, ella lo lleva al desierto en el auto de la familia.

Después de la escena de la cocina que chorreaba la mezcla roja, según recordó la madre mucho tiempo después, estuvo limpiando la mermelada de cerezas en los armarios durante meses.

Para recordar: El nombre del niño: Steven Spielberg

(Tomado del libro El Espíritu Creativo de Daniel Goleman)

Historia del básquetbol 

martes, 6 de julio de 2010 04:31:39 p. m. Categorías: Creatividad Estrategia Liderazgo

Daniel Goleman en su libro El espíritu creativo comenta lo siguiente: El salón de la fama del básquetbol se encuentra en Springfield, Massachusetts, la ciudad donde se invento el juego por James Naismith. Pero la invención de este deporte en 1880 fue en sí mismo un trabajo de equipo.

El juego que todos preferían era el fútbol americano. Pero cuando llegaban las nevadas del invierno, todos debían trasladarse bajo techo. donde la única actividad posible era la calistenia. Aburridos los estudiantes se quejaban.

Naismith fue a ver al decano y le rogó un descanso de dos semanas de la calistenia para idear un nuevo juego de interior para el invierno. De este modo Naismith y sus alumnos comenzaron a experimentar en nuevos juegos. El fútbol americano, según se dieron cuenta muy pronto, era demasiado rudo para jugar en una cancha cerrada. Necesitaban un juego que minimizara la rudeza: de allí la regla de que los jugadores no pueden tocarse, que el balón sólo podía tocarse con las manos y que los jugadores no podían correr con el balón en las manos. Y no se podía utilizar bates ni bastones. Los jugadores tendrían que pasarse el balón de uno a otro.

Y así, día tras día, Naismith y sus alumnos, a través de la prueba y error, refinaron poco a poco el juego.

Al final del período de dos semanas, cuando se jugó el primer partido de básquetbol plenamente desarrollado, la única dificultad consistía en que, cada vez que se hacía un punto, debía pararse el juego mientras alguien subía con una escalera para sacar el balón de la red, que habían sujetado al balcón del gimnasio. Pero eso no constituyó un terrible problema aquella primera vez: el resultado final fue 1-0.

Para recordar: Michael Jordan el mejor jugador de este deporte dijo: El talento de un jugador hace que se ganen partidos, pero el trabajo de equipo nos hace ganar campeonatos.

La creatividad se mata 

jueves, 17 de junio de 2010 04:37:14 p. m. Categorías: Administración Creatividad Estrategia Servicio al Cliente Ventas

Los directivos de las empresas generalmente solicitan a su personal que sean creativos y que busquen mejores formas de hacer su trabajo, aportando nuevas ideas para los procesos productivos, administrativos y del servicio al cliente con el fin de perfeccionar su eficiencia. Sin embargo, cuando algunos de los trabajadores tiene una iniciativa, no encuentran un canal adecuado para comunicarla y en muchos casos la comunica a sus superiores y estos hacen caso omiso de la misma, decepcionando de inmediato al empleado que tuvo la intención de aportar algo a la empresa.

Las empresas necesitan cada vez más trabajadores que posean una mentalidad independiente, que estén dispuestos a correr el riesgo de dar su opinión, que se sientan libres para reaccionar de forma imaginativa al cambio: en una palabra, que sean creativos.

La supervivencia de las empresas depende cada vez más de su capacidad para la innovación rápida y continua frente a las cambiantes demandas de los clientes en cuanto a nuevos productos y servicios.

Hay muchas formas en las que el espíritu creativo puede encontrar expresión en el lugar de trabajo. La creación de nuevos productos es la más obvia, pero existen otras, tales como ofrecer un mejor servicio a los clientes, mejorar los métodos de distribución, etc.

En un mundo donde todos se copian a todos, los que generen nuevas ideas con mayor rapidez y calidad serán los vencedores. Ser creativo y al mismo tiempo rápido es la nueva consigna.

Los principales asesinos de la creatividad son los siguientes:

La vigilancia: situarse junto a los empleados, haciéndoles sentir que son constantemente observados mientras trabajan. Esta situación ahoga los impulsos creativos y las ganas de arriesgarse.

Las recompensas: el uso excesivo de distintos tipos de premios privan al empleado del placer de la actividad creativa.

El exceso de control: indicar a los trabajadores exactamente cómo hacer las cosas. Esto provoca en ellos la sensación de que cualquier originalidad es un error y cualquier exploración, una pérdida de tiempo.

Para recordar:

No le pongas trabas a los empleados en cuanto a la creatividad se refiere.

 

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