Hay empresas que humillan a sus clientes... Esta es la única manera de hacer escuchar la voz de los clientes afectados en los servicios que prestan algunas empresas que se califican de excelentes. El viernes 22 de octubre llamé a cierta compañía de televisión pagada reportando la desactivación de canales contratados en un paquete, de una extensión que se paga mensualmente.

El operador que me atendió procedió a resetear el codificador y programó una visita para el domingo, o sea me dejaban sin servicio viernes por la tarde, el sábado, y el domingo hasta la hora que vinieran los técnicos. En seguida se fue la señal ya no de uno sino de mis dos codificadores. Volví a llamarlos, me atendió una empleada que me hizo esperar para decirme que ya estaba programada la visita para el domingo, y me preguntó si yo tenía señal en mi otro codificador; y le respondí que no porque me lo dañaron también, a lo que escuché otra voz de otra operadora que estaba a su lado y decía: “que espere hasta el domingo”. Le hice la observación de que no era la manera de tratar al cliente, y me dejó colgada en la línea.

Con esta mala atención, debí esperar hasta el domingo; al ver que el técnico no llegaba los llamé. Una empleada me dijo que ya habían ido y que reportaron que la señal estaba bien. Irritada yo con justa razón, le dije que nunca habían venido a mi casa, y que no era problema de la señal sino de mi codificador, que yo había dejado de hacer mis cosas, hasta dejado de ir a un compromiso social por estar atenta a su visita; y la empleada me volvió a preguntar mi dirección, número de celular y más, y afirmó que en media hora vendría el técnico. Nunca llegó. Volví a llamarlos por quinta ocasión; me contestó un empleado y hasta me dijo que los técnicos habían hablado con mi esposo y que él les contestó que ya estaba solucionado el problema. ¡Señores, yo no tengo esposo! ¿Con quién hablaron? Entonces me dijeron que el turno de los técnicos ya terminaba y que me visitarían de dos a cinco de la tarde. Todavía no tengo habilitado el servicio que ya he pagado. ¡Cómo es posible que empleados jueguen con la seriedad de una empresa y den un pésimo servicio al cliente!

Thalía Vera Mosquera

Guayaquil